División o unión, salud o enfermedad

DIAGNÓSTICO

Una consideración de partida: la mayoría de los españoles, vascos y catalanes incluidos, no quiere que España se divida en un conjunto de países menores y uniformes. Somos conscientes de que el nacionalismo es una enfermedad social y lo rechazamos, pero tenemos dos problemas a la hora de enfrentarlo:

  • PSOE y Podemos están en manos de unos líderes que los arrastran a colaborar e incluso liderar la hoja de ruta secesionista, aunque no sea lo que desean sus votantes ni muchos de los dirigentes de los propios partidos.
  • Una gran mayoría de los medios de comunicación, que no de los periodistas, intencionadamente distorsionan la realidad al servicio de esta hoja de ruta y apoyan a los gobernantes pro-división (de ahí que Podemos y PSOE hayan caído en sus redes)

Vamos, que sufrimos lo que se puede denominar una intriga secesionista. Ya que, a través de unos pocos dirigentes de partidos y medios, se ha conseguido orientar a toda una sociedad hacia un objetivo que no desea y le perjudica.

/*/

Una vez diagnosticada la situación, hay dos posibles líneas de acción, que se pueden aplicar conjuntamente:

  • Una defensiva, enfrentando problemas mediático (desinformación) y de dirección de los partidos (poder político)
  • Otra ofensiva, centrada en erosionar el objetivo y estrategia globales de quienes instigan la intriga.

/*/

RESPUESTA DEFENSIVA

Si la hoja de ruta de los intrigantes consiste en hacerse con la dirección de los partidos y medios para, mediante engaños, llevar a la sociedad adónde no quiere ir, la respuesta más saludable, la asertiva, consiste en estar atentos a desmontar los engaños y no ceder bazas que refuercen el poder de quienes nos manipulan.

Lo primero es lo que podríamos llamar reestructuración cognitiva, desenmascarar los embustes: la base de prejuicios del nacionalismo, el adoctrinamiento utilizando las lenguas, la pretendida superioridad moral que el manipulador utiliza para difundir odios correctos, el mundo al revés que presentan los medios de comunicación, el blanqueo de Bildu y ERC, las demonizaciones de Vox, la derecha, Franco, la bandera y símbolos de España, etc.

Lo segundo la pura asertividad, no ceder ante las presiones. No apoyar a Sánchez en una investidura que utilizará para continuar con la hoja de ruta secesionista, no modificar nuestras posiciones para conseguir la unanimidad con quien en realidad juega en contra (sentencia ante el golpe de estado…), no facilitar a quien no es leal tener más poder mediante el traspaso de competencias, una clara la defensa de la legalidad: hacer respetar la neutralidad ideológica en los espacios públicos, combatir el adoctrinamiento, evitar la permisividad y la impunidad

Y tener siempre claro quién es el enemigo y quien no. El problema está en los dirigentes manipuladores. No en los catalanes, la izquierda… ¡ni siquiera en los nacionalistas!

La estrategia de los manipuladores es formar bloques y enfrentarlos, sembrar cizaña. Es importante no aceptar su marco de juego, sus colectivizaciones. Entender que si se hace un boicot contra los productos catalanes… se hace el juego a quién manipuladoramente dice que esto es un problema entre catalanes y españoles. Si se demoniza a la izquierda… ésta no reaccionará contra sus malos líderes sino que se reforzará la fantasía guerracivilista con la que les engañan. Los propios nacionalistas podrían llegar a ser conscientes de que su poder tiene límites y que en una Europa de control franco-alemán se tendrán que ir olvidando de la autonomía que hoy disfrutan en España ¿qué poder tienen las regiones en Francia?

La respuesta es conseguir la unión de la ciudadanía española, desmontar las fobias y colectivizaciones, nada práctico se ganaría con la derrota de media España frente a la otra media. Nada se resolvería realmente.

Y, por supuesto, para todo esto es necesario que haya medios de comunicación que no reproduzcan los mensajes de la hoja de ruta secesionista, es decir, introducir nuevos medios o cambiar la dirección de los actuales e incorporar la crítica y control a los propios medios. Y lo mismo para los partidos, o cambiar la dirección de los partidos de izquierda o montar unos nuevos partidos de izquierda claramente no filonacionalistas, que para eso nacieron en su día UPyD o Cs, no para ser bisagra.

/*/

RESPUESTA OFENSIVA

De cara a la respuesta ofensiva, es necesario entender en qué consiste la intriga general, que busca dos objetivos principales: el control de la UE por parte de los gobiernos de Francia y Alemania y el predominio de Europa en el mundo.

Una intriga en la que el apoyo a los nacionalismos que buscan dividir España en pequeños países sin influencia dentro de la UE (prensa europea, euroórdenes…), coincide con el apoyo a Cuba-Venezuela, Irán-Palestina o China-Corea para erosionar la hegemonía de EEUU, líder mundial actual.

El apoyo de Sánchez tanto a los nacionalismos como a Cuba muestra claramente que está del lado franco-alemán. Esa coincidencia no tiene sentido salvo para los intereses del tándem Merkel&Macron. Y aunque sea en contra de los intereses de los españoles tanto en España como internacionalmente. Y Zapatero hizo exactamente lo mismo en la etapa Chirac&Schröder.

De igual manera, a la inversa, la participación de Maroto en la Asamblea venezolana en apoyo a la democracia muestra cómo se puede responder activamente. No solo se lucha en España. Apoyar a Guaidó no solo es éticamente correcto, además es defender a España.

Conviene tener claro quienes son nuestros aliados naturales, a quienes apoyar y de quienes podríamos llegar a obtener apoyo. EEUU, Reino Unido, los partidarios de la democracia en Iberoamérica, los propios ciudadanos europeos a quienes no debería interesar que la UE se estructure con maneras coloniales, enfermizas… En el lado opuesto, obviamente los gobiernos de Macron, Merkel o Sánchez… pero también los partidos peronistas y bolivarianos de Iberoamérica, o los actuales dirigentes de China, Irán, Palestina, etc. que ven en la ambición franco-alemana un puerta abierta a sus propias ambiciones dictatoriales.

Desmontar sus muchos elementos propagandísticos, habitualmente perversos, socialmente patológicos: multiculturalismo, multilateralismo, feminismo frentista, sacralización climática… son muchos los elementos que se utilizan para generar tensiones, odios correctos y colectivizar y liderar grupos.

Y mejorar la democracia en Europa, con limitación de mandatos (qué pinta Merkel liderando Europa ¡desde hace 15 años!), contrapesos al poder de los dirigentes de los países grandes, circunscripciones que repartan el poder… seguro que hay correcciones que se pueden promocionar en la UE si se tiene claro cuál es el objetivo. Pero para ello se necesitan partidos que se definan de ámbito europeo, no solo nacionales, y que explícitamente luchen contra las preeminencia de unos países sobre otros. O la UE es realmente de todos o no tiene sentido.

Yo echo de menos poder votar qué se hace respecto de Cuba-Venezuela, respecto del comercio con China, respecto de Irán, respecto del acercamiento a Turquía… ¿por qué han de decidir estas cosas Merkel y Macron?

/*/

CONCLUSIÓN

Nos ha tocado vivir una nueva época convulsa, en la que el mundo repite errores del pasado. Prejuicios enfermizos, lo que eran las ideologías (comunismo, nazismo…) han mutado hoy en emociologías puras (antiamericanismo, nacionalismo, demonizaciones, imperiofobia y fracasología…) pero siguen siendo igual de dañinas. Y también vemos las mismas intrigas políticas irresponsables, antes disfrazadas de pacifismo apaciguador, hoy apelando a un multiculturalismo igual de tramposo, ambos facilitan el crecimiento de las dictaduras de igual manera.

Pero la democracia de iguales y libertades individuales es mejor. Más sana y deseable para la ciudadanía. Así que… ¡reaccionemos!

De nuevo toca despertar para guiar la marcha historia a buen puerto, para evitar perversiones.

/***/

8 comentarios sobre “División o unión, salud o enfermedad

  1. Me parece un análisis ecuánime excepto por una cosa: USA y UK no quieren democracias plenas en Hispanoamérica.
    Tengo la sensación de que estamos entre dos fuegos: Europa busca nuestra partición, USA y UK tampoco están alineados con los intereses de España (e.g. Gibraltar).
    Por otro lado, y le pregunto porque considero que tiene criterio: ¿cómo valora que las empresas españolas se vendan a capital extranjero?¿no es un poco como vender España a otro nivel? Gracias

    Me gusta

    1. Hola Paz,

      ¿Por qué dice que USA y UK no quieren democracias plenas en Hispanoamérica? ¿Qué hacen en contra?

      Respecto de la venta de empresas españolas… no soy experto para valorarlo. No tengo duda de que parte del ataque contra España conlleva erosionar sus grandes empresas, ahí se encuadrarían los ataques de Zapatero a Endesa o BBVA o las facilidades para que France Telecom, participada por el estado francés, compitiese con Telefónica. Pero soy incapaz de hacer una valoración más profunda o detallada. Habrá casos de compras razonables y otras de tipo intriga, pero no lo he estudiado ni seguido. Ya lo siento 😉

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s