Qué espero de la segunda presidencia de Trump

Quienes siguen este blog o mi cuenta en X saben que suspiraba por la victoria de Trump, a quien considero el principal líder en defensa de las libertades, la democracia y la seguridad.

Considero que los países democráticos, que son la única democracia que existe, se ven amenazados por un grupo de poder extraordinariamente extendido y al que se suele denominar como los Globalistas. Un grupo de poder de un tipo similar a lo que en España fue el Opus Dei, que mezcla ideología, educación, propaganda, poder económico y financiero y penetración en la clase política y en el Estado.

Un grupo que proviene de la Sociedad Fabiana, creada en 1884 (como bien sabía Orwell), a la que se denomina también como francmasonería. Que tiene como ideología el Socialismo Fabiano. Y desde sus comienzos se hizo fuerte en los entornos Financiero (Rothschild en Reino Unido y Rockefeller en EEUU), académico (crearon la London School of Economics…) y político (fundaron el Partido Laborista británico). Un poder que no ha dejado de crecer y que abarca también el control de los medios de comunicación a través de su propiedad y la infiltración en el entramado del Estado (el Deep State del que suele hablar Trump).

Por algo a algunos no nos sorprendió el intento de asesinato de Trump. Antes les ocurrió a otros dirigentes contrarios a las agendas globalistas como Reagan o Thatcher. De hecho, no descarto que vuelvan a intentarlo.

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Tras esta breve introducción, pasemos a las novedades ¿Por qué era tan importante que ganase Trump?

Los Globalistas, muy crecidos desde la caída de la URSS y las desaparición precauciones establecidas frente a ellos, pasaron a controlar casi todo Occidente (Obama, Merkel, Macron…). Y se ven las consecuencias: Crecimiento de las dictaduras (Rusia, Turquía, Venezuela… ¡China!), control cultural de la sociedad (ideologías identitarias woke, alarmismo climático…), decaimiento económico con la erosión de sectores económicos y deslocalizaciones en favor de China y otras dictaduras de interés globalista, crecimiento de los grupos terroristas, inmigración masiva y descontrolada…

La función de Trump, como líder de la principal potencia democrática, es encabezar la respuesta frente a este poder que trabaja en la sombra y no acepta controles ni contrapesos. Frente a este poder manipulador y antidemocrático.

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¿Qué espero entonces de Trump?

En términos generales espero que:

  • Impida el cuasi monopolio globalista que impera actualmente en los entornos financiero, mediático y académico. No hay democracia posible sin pluralismo y equilibrio de poderes. El control absoluto deriva siempre en despotismo.
  • Defienda el Estado de la infiltración globalista. Es necesario hacer limpieza (en España lo estamos viendo claro con Sánchez, cómo se sustituye a los tecnócratas por peones políticos) y establecer mecanismos defensivos para el futuro.
  • Disminuya el control estatal sobre la sociedad. El Estado debe tener el mínimo tamaño necesario para cumplir con las funciones sociales que se desean tener. Nunca hay que olvidar que el Estado es necesario pero también puede convertirse en una herramienta para dominar a la sociedad. Es decir, bajar impuestos para favorecer la economía y la propiedad privada, limpiar el exceso reglamentista, impedir el adoctrinamiento ideológico desde el Estado (climático, lingüístico, woke…)…

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Pasemos ahora a alguna cuestiones particulares.

Ucrania: La guerra en Ucrania tiene un origen claramente globalista. No se hubiese producido si la globalista Merkel no hubiese impedido la defensa de Ucrania (bloqueando su entrada en la OTAN en 2008) y alimentado económicamente a Putin. NordStream I (2012) antes de la primera invasión y NordStream II (2015) ¡Tras la invasión de Crimea!

El mal está hecho, con alrededor de un millón de víctimas hasta el momento y la invasión de parte del territorio. Así que Trump, ante todo, intentará que acabe la guerra y no se retome tras su mandato, como ocurrió en 2021. Es decir, obligará a un acuerdo que incluya el fin de las agresiones con un compromiso territorial (no lo veo evitable ya que Rusia tiene armas nucleares, disuasorias en última instancia, por lo que la derrota absoluta no parece viable). Y la entrada de Ucrania en la OTAN para impedir nuevas agresiones en el futuro.

La presión sobre Ucrania para que acepte el acuerdo es sencilla, su defensa depende de las armas estadounidenses.

La presión sobre Rusia en realidad también es fácil de entender. Los globalistas se han encargado de que Ucrania reciba las armas justas para defenderse pero no para ganar, para mantener la guerra equilibrada. EEUU podría dar a Ucrania armas con las que avanzar si Putin no accede a llegar a un acuerdo.

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Oriente Próximo: Este es, como no, otro conflicto mantenido por los globalistas. Sólo tenemos que recordar cómo financió Obama a Irán retirando sanciones. Cómo dejó crecer al Estado Islámico. O cómo la ONU, ONGs y los medios y políticos globalistas dan cancha al terrorismo islamista y demonizan a Israel como si no se estuviese defendiendo.

Trump ya mostró sus cartas en su primera legislatura. Acabó con ISIS, descabezó al terrorismo iraní, cortó los acuerdos que benefician a Irán, potenció las alianzas de Israel con los países árabes y se negó a financiar a una ONU que actúa como un brazo de la perversa estrategia globalista.

Espero que se retome esa línea de acción, que ya se vio enormemente eficaz. Toca acabar con el gobierno terrorista de Irán. Deshacer el equilibrio bélico que tan habitualmente promueven los globalistas (con razón hablaba Orwell en 1984 del Ministerio de la Paz, encargado que mantener siempre alguna guerra estable).

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Cuba, Venezuela, Nicaragua… Otro de los productos globalistas. De nuevo podemos recordar los apoyos de Borrell a Cuba y Venezuela, el abrazo a cambio de nada de Obama con la dictadura cubana o el levantamiento de sanciones a Venezuela por parte de Biden.

De Trump espero también lo mismo que en su primer mandato. Presiones a las dictaduras para que acepten una transición democrática. Recordemos el apoyo claro de Trump a Guaidó y las presiones económicas a Cuba para que dejase de mandar militares a sostener a Maduro. Y la traición de la UE, con Merkel y Macron garantizando el apoyo comercial a Cuba para impedir que la presión de Trump funcionase.

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China: Esta es la gran amenazar para las libertades occidentales. Una amenaza que crece aprovechando la estrategia globalista. Como en la primera mitad del siglo XX, cuando los fabianos favorecieron el crecimiento de la URSS y de Hitler con la llamada estrategia de apaciguamiento. La historia se repite y con los globalistas pasa como con la fábula del escorpión y la rana. Los Globalistas tienen su manera de hacer y no pueden impedir desplegarla aunque sea auto destructiva.

Hay que asumir que China no es un mero competidor comercial, es también una amenaza existencial. Es el momento de denunciar su dumping comercial y frenar la invasión de sus productos (no anular, por supuesto, pero sí frenar). Impedir que controlen nuestras infraestructuras esenciales, como las de comunicaciones. Ayudar a otros países para que no queden presos de sus trampas de deuda. Tener claro que Corea del Norte es el matón de China en la zona y no ceder ante sus presiones, en especial contra Taiwán y Japón.

Dejé este punto para el final intencionadamente. Hay mucho que hacer y es esencial. El mundo puede volver a ser muy peligroso si no se atiende a China con una mezcla de colaboración y firmeza. Y no se está haciendo.

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2 comentarios sobre “Qué espero de la segunda presidencia de Trump

  1. Está equivocado.. No existe la ideología globalista. calificación vaga y falsa , existe el interés de la izquierda internacional y el Islam . Interés que viene financiada por Rusia, Qatar. El artículo en forma equivocada se olvda que el mejor amigo del totalitarismo ruso es Donald Trump. Que va a obligar a Ucrania a rendirse. ! Donald hará lo que pida su amigo Putin

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    1. Hola, entiendo su punto de vista, pero no lo comparto. Un par de detalles:
      – Con Trump, Putin no atacó Ucrania. Lo hizo justo antes, con Obama, y justo después, con Biden. Por algo será.
      – Trump insistió, en la ONU y en la OTAN, para que Alemania dejase de financiar a Putin con el gas (NordStream). Tampoco parece muy pro-Putin ¿No?

      Un par de entradas de mi blog. Sobre la ideología Globalista y la invasión de Ucrania. Por si tiene interés.

      «La paradoja globalista: progresistas, platónicos, satánicos y socialistas a la vez»

      La mezcla ideológica globalista: progresistas, platónicos, satánicos y socialistas a la vez

      «El reparto de Ucrania, una oferta que no se puede rechazar»

      El reparto de Ucrania, una oferta que no se puede rechazar

      Un saludo,

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