Quiénes son los globalistas

Quiénes son los globalistas

Los actuales Globalistas tienen su origen en una colaboración entre el poder financiero de las familias dominantes de Wall Street (Morgan y Rockefeller principalmente) y la Sociedad Fabiana, una masonería de ideología socialista fundada en 1884 en Reino Unido. Una fecha fácil de recordar después del guiño de Orwell, a quien intentaron captar.

Los dueños de las principales corporaciones empresariales de Estados Unidos, un país recién nacido, se habían acostumbrado a comportarse como una oligarquía que controlaba a los políticos. Un control que utilizaban para regular la economía e impedir que pudiese aparecer una competencia que se les enfrentase. Pero estos manejos generaban oposición ya que son esencialmente contrarios al libre mercado y el interés general, hasta el punto de existir leyes anti-monopolio.

Así que vieron en el Socialismo Fabiano una justificación perfecta para sus intrigas anti-liberales: la economía debía estar sometida a regulación política en beneficio general. Ellos sólo tendrían que definir cuál era el supuesto beneficio social en cada momento para poder imponer sus regulaciones y evitar la competencia de nuevos empresarios.

Pronto incluyeron entre sus objetivos el control de la opinión pública a través de la propiedad de los principales medios.

A partir de ese momento, en la sociedad se instaló como una realidad incuestionable el falso antagonismo entre un Capitalismo sin limitaciones y el Socialismo. Cuando en realidad ambos son lo mismo en esencia: concentración de todo el poder, financiero y político, en las mismas manos. Una falsedad que servía para ocultar el verdadero antagonismo:

  • Entre los Globalistas, una oligarquía que promueve una sociedad planificada, con el poder financiero y político concentrado en unas pocas manos (no tendrás nada y serás feliz) y lo más global posible.

Versus:

  • Patriotas, partidarios de sociedades libres, donde los contrapesos sean eficaces, la competencia sea real y las libertades no estén al vaivén de los intereses económicos e ideológicos de una oligarquía. Es decir, los patriotas son partidarios de defender las naciones democráticas, porque las únicas democracias mínimamente reales que existen se dan en las naciones.

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A qué se debe el éxito globalista

La Sociedad Fabiana nace en el corazón del Imperio Británico, hegemónico en ese periodo, y prácticamente desde su origen se une a la oligarquía financiera estadounidense, el siguiente imperio dominante. Es decir, desde su nacimiento estaban donde estaba el poder.

A eso hay que añadir que ambas facetas se complementan. El poder financiero aporta la capacidad de actuar y la masonería fabiana aporta una red de influencias poco transparente unidas por intereses personales y una ideología (por poner un ejemplo, algo similar a lo que fue el Opus Dei en España). Se convierten así en un cáncer de que coloniza las sociedades manipulando a las masas, corrompiendo a los dirigentes y alimentándose del dinero público.

Además, desde su inicio, tienen una voluntad de expansión. Empezó como influencia internacional, fomentando revoluciones socialistas y nacional-socialistas en todo el mundo. Y pasó luego a ser globalista, intentando formar organismos globales (ONU…) con los que controlar a unas naciones que ellos mismos se encargan de debilitar. De ahí su denominación actual como izquierda globalista o sencillamente globalistas. Y que el paradigma actual sea una batalla entre globalistas y patriotas.

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La ideología globalista

Desde su inicio, la ideología fabiana o globalista se compone de varias facetas contradictorias entre si:

  • Socialistas fabianos, que equiparan defensa social a igualar a toda la sociedad, algo que en realidad no beneficia sino que recorta la iniciativa individual.
  • Platónicos, que consideran que esa sociedad uniforme debe dirigida por una oligarquía que sabe lo que conviene hacer. Una oligarquía que permanece en la sombra y manipula con mentiras, como sugiere el lobo con piel de oveja del escudo fabiano.
  • Progresistas, ya que beben de Darwin y ven la evolución como herramienta de triunfo. Así que promueven en cambio para liderar así el progreso.
  • Satánicos, esto sé que suena un poco raro hoy día pero tiene su explicación en la fuerza del cristianismo en aquella época. Los fabianos oponían a la fe cristiana, que tachan de superstición, la búsqueda del conocimiento sin límites, la fruta prohibida que la serpiente ofrece a Adán y Eva. Así engarzan el satanismo con las ideas socialistas y progresistas. Y, aunque resulte arcaico, aún hoy usan a veces el satanismo como elemento iconográfico, sólo hay que recordar los Juegos Olímpicos de París.

Esta ideología inicial evoluciona con el tiempo. Incorporándose nuevas facetas como:

  • El pacifismo, promovido en la etapa previa a la Segunda Guerra mundial, con el que los globalistas facilitaron el crecimiento de las dictaduras Socialistas y Nacionalsocialistas. Las autodestructivas teorías del apaciguamiento no fueron casualidad.
  • El ecologismo anti-nuclear de apoyo a la URSS durante la Guerra Fría (Ostpolitik). Una campaña que interesadamente mezcla el ecologismo contra la energía nuclear con un pacifismo antiamericano al incluir las armas nucleares estadounidenses desplegadas en Alemania. Ha derivado en el actual mix de ecologismo/alarmismo.
  • Las actuales ideologías Woke, de claro componente antioccidental. Con una reinterpretación culpabilizadora de nuestra historia, de la estructura social y familiar, de las relaciones sexuales, de la propiedad y la prosperidad, de la religión cristiana…

El patrón siempre es el mismo.

Por un lado la promoción de manipuladoras ideologías colectivizadoras, identitarias, victimistas y reactivamente agresivas. Da igual cuál sea el colectivo a pastorear: obreros, raza aria, mujeres, raza negra, LGBT, inmigrantes, musulmanes… lo importante para los globalistas es que se dejen colectivizar y dirigir.

Por otro lado erosión de las naciones en su riqueza, seguridad, en su autonomía energética, agrícola e industrial, capacidad de defensa… para conseguir que los países cedan el control a organismos globales controlados por ellos.

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4 comentarios sobre “Quiénes son los globalistas

  1. Espectacular, desenmascarada la correa de transmisión desde una élite hacia sus esclavos (políticos y periodistas) que dominan a las masas para beneficio de los primeros.

    Quizá merecería la pena estudiar la admiración de esas élites por el sistema de control social del PCCh

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  2. Esta «élite» , se aprovecha que se haya banalizado el mal.

    Nadie, poca gente, se toman en serio el tema satanista. Lo perciben como una mera representación estética, aunque la realidad es otra.

    Odian cualquier tipo de moral cristiana, y encima está bien visto porque es progresista, además nos consideran a los cristianos como una sarta de analfabetos supersticiosos.

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