Socialismo: La maldad de la bondad en política

A mucha gente le cuesta entender que el socialismo es una ideología perversa.

Se dicen: pero si estimula sentimiento bondadosos, como compartir y ser sensible con quienes tienen problemas.

Y se reafirman: además, las personas de izquierdas que conozco son buena gente, si acaso idealistas pero no malos.

Todo esto es cierto. Y seguramente también se puede decir de las ideologías cristianas, por ejemplo. Pero afortunadamente esas no son ideologías políticas, aunque las utilicen los políticos.

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El problema de una ideología política no es cómo es la teoría o cómo la sienten las personas. El problema es qué uso permite en política. Su aplicación política.

La izquierda, con su bondad teórica, primero baja los controles, tan necesarios frente a los políticos. Después justifica presionar a individuos por un bien superior. Y por fin gregariza a la sociedad en colectivos en los que alienta el odio a quienes no permiten que se materialicen sus altos objetivos, sus ideales.

Eso es lo malo del socialismo. Que permite que individuos que son verdaderas alimañas se hagan con un poder casi absoluto. Sólo hay que mirar la historia. El socialismo siempre acaba en dominación de la sociedad por una élite sin escrúpulos. Y no es por casualidad, es que es una ideología ideal para que se hagan con el poder los peores manipuladores, los más ambiciosos, hipócritas y carentes de escrúpulos.

Por eso es correcto decir que el socialismo es una ideología política perversa.

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P.S.1: (13 agosto 2026) Es habitual la respuesta de que todas las ideologías políticas y sus partidos son iguales en el fondo. Todas se apoyan en altos ideales y todas manipulan a la sociedad.

Es una idea que tiene un punto real pero no es real. Por poner un símil, al tratar el robo, alguien podría decir que de una forma u otra todos robamos por activa o por pasiva. Pero ese tipo de lógica esencialista tiene un problema, volvería imposible combatir el robo. Así que hay que tener cuidado con las generalizaciones esencialistas.

El problema del socialismo es que sus ideales, por ejemplo, entre otras cosas:

  • Promueven ceder el control al aparato del estado para poder llevarlos a cabo. Por lo tanto facilitan el poder absoluto de quien se haga con el control del estado.
  • Colectivizan a la sociedad en grupos (clase baja, inmigrantes, mujeres, LGBT, inmigrantes…) a los que inserta un sentimiento de víctima y por lo tanto de odio y enfrentamiento.
  • Demonizan a quienes no comparten su ideología. Es muy habitual que esto les lleve a justificar agresiones y en general saltarse las leyes.

Esas facetas son destructivas y no, no las tienen todas las ideologías ni todos los partidos.

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