La necesidad de romper el bipartidismo globalista

Globalización no es lo mismo que Globalistas

Antes que nada, una aclaración:

La globalización es un fenómeno de expansión de relación entre las distintas personas y organizaciones del mundo. Algo espontáneo y enriquecedor.

No tiene que ver con lo que actualmente se denomina los Globalistas, un grupo de poder concreto que adquiere ese nombre por su estrategia de erosionar las naciones para tomar el control desde organismos supranacionales tipo la ONU, el FMI… Por su deseo de sustituir la soberanía nacional por un control global.

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El tablero de partidos en España

La propaganda distorsiona enormemente la percepción de las opciones políticas. Pero creo que un análisis sereno puede mostrar que el esquema de partidos actual es básicamente el siguiente:

  • Extrema izquierda y secesionistas. Son partidos que tienen como objetivo acabar con el estado existente para montar bien una república socialista, bien un conjunto de nuevos países o ambos. Son partidos extremos ya que ven aceptable sobrepasar los límites democráticos para conseguirlo: consultas ilegales, declaraciones de independencia, incumplimiento de leyes de propiedad, imposiciones, vetos e incluso agresiones al discrepante…
  • Socialdemocracia globalista. PSOE y PP se encuadrarían aquí ya que cumplen con las agendas globalistas y promueven valores alineados con el socialismo gradualista fabiano. Se ve en su coincidencia en AGENDA 2030, inmigración, ideologías woke, medidas basadas en el alarmismo climático, orientación internacional, expansión de la estructura del estado…
  • Patriotas. Vox se encuadraría aquí. Son partidos de carácter conservador en tanto en cuanto se oponen a los cambios que impone la actual mayoría globalista, autodenominada como progresista. Pueden ser más o menos liberales, eso no es lo esencial, lo que les une es la defensa de las naciones en tanto en cuanto los globalistas tienen como objetivo erosionarlas llevándolas a su mínima expresión. Junto con la defensa de la nación incluyen la defensa de lo que ésta sustenta: libertades, democracia, seguridad, prosperidad… Nada de esto existe fuera de las naciones democráticas.

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El PSOE no merece sobrevivir

Como describe muy acertadamente Manuel Bonilla Sauras en su libro «Los amos del PSOE», González puso el PSOE al servicio del poder globalista internacional de origen fabiano. Con él, como ocurre siempre con la influencia globalista, que se apoya en mercenarios políticos, la corrupción (EREs…) y la colonización de las instituciones (CGPJ…) se asentó con fuerza en la nueva democracia española.

Zapatero tomo el poder tras el atentado del 11-M y llevó a España ser la vanguardia globalista. Enfrentándonos a EEUU y acercándonos a Venezuela, Cuba, Irán y actualmente China. Provocó una grave crisis económica y reforzó a los enemigos internos, secesionistas y de extrema izquierda.

Sánchez ha supuesto un enorme añadido a esta deriva ya autodestructiva. En lo internacional sigue colocándonos en una vanguardia globalista afín a todas las dictaduras belicistas. En lo nacional la potenciación los enemigos internos secesionistas y de izquierda «republicana» ha sido gigantesca. Y como democracia la erosión de las instituciones ha sido brutal, desde el primer día en que intentó colocar una urna trucada en las Primarias de su propio partido hasta el último, con la colonización descarada y sin límite de las instituciones y una corrupción generalizada.

Todo esto hace que el PSOE no deba existir. Debe pasar a la historia como un partido que buscó el poder a través de la destrucción del bien común en lo internacional, lo nacional y el modelo democrático. Un partido que nos arrastra a la autodestrucción no merece perdurar.

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El PP es el representante de la socialdemocracia o progresismo globalista

El PP es un partido que, como el PSOE, sigue todas las agendas globalistas. Valida la inmigración descontrolada aceptando regularizaciones masivas y planes para los inmigrantes que refuercen el efecto llamada. Promueve las autodestructivas campañas climáticas que impiden la utilización de nuestros recursos energéticos e hídricos. Favorece el despliegue de las ideologías de colectivización indentitaria, las llamadas Woke, la descomposición nacionalista… Son innumerables las agendas y todas son apoyadas tanto por PSOE como PP.

Además se puede ver que se alinea con los socialistas siempre que es necesario: en la UE, en las agendas globalistas vistas antes, en las campañas internacionales contra Israel o contra los patriotas, en el reparto de las instituciones que deberían ser contrapesos independientes, en el crecimiento de impuestos y de la estructura del estado…

La conclusión es que, aunque en el pasado no lo fuese, el PP actual es un partido de orientación claramente globalista. Representa esa opción tanto como el PSOE pero sin ser tan brutalmente autodestructivo. Es por lo tanto el partido de socialdemocracia globalista que nos convendría que sobreviviera (si es que es necesario que alguno se mantenga). Pero nunca se sabe, en Argentina está desapareciendo el partido de Macri, no el kirchnerista. Y en Reino Unido igual.

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Vox es la opción necesaria para romper los grilletes de un bipartidismo globalista

Una vez visto que la alternancia PP y PSOE supone un falso bipartidismo ya que nos ata a un mismo poder globalista tóxico y autodestructivo, la alternativa patriota se vuelve una necesidad. Así se entiende la aparición de opciones patriotas por todo Occidente: Trump, Milei, Bukele, Meloni, Farage, Le Pen, Weider, Orbán, Nawrocki, Simion, André Ventura… No es una coincidencia sin sentido, es una necesidad apremiante y por eso están creciendo.

Vox, con Abascal, es la opción patriota en España. Un partido conservador cuya principal función es mantener los actuales logros de democracia, libertades, seguridad y prosperidad. Amenazados por las agendas de los Globalistas.

Como el resto de partidos patriotas, es calificado de extremo por parte de los medios y políticos alineados con el poder globalista. Pero, claro, la izquierda ¿Cuándo no ha llamado fascista a todo aquel que se le opone? Y los globalistas son izquierda fabiana.

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La tarea asignada a Feijóo por los globalistas: mantener el falso bipartidismo

Una vez planteado el tablero de juego, la aparentemente absurda estrategia de Feijóo se entiende mejor: Quiere ganar las elecciones al PSOE, claro. Pero ante todo lucha por mantener el bipartidismo tóxico PP-PSOE en un momento en el que el PSOE tiene riesgo de hundimiento. Algo que ya ha ocurrido en otros países a donde han desaparecido partidos tradicionales sometidos a los globalistas, el último caso el del Partido Conservador inglés.

Así se explica el absurdo alineamiento del PP (Guardiola, Sémper, Miras y el propio Feijóo) con el PSOE en las campañas contra Vox durante las dos últimas semanas de la anteriores elecciones. Justo lo opuesto a lo que hizo el PSOE respecto de Sumar. El PP pareció dar la victoria por asegurada y estaba priorizando la defensa del bipartidismo globalista frente a la amenaza de Vox.

Así se entienden los mensajes de Feijóo de mano tendida al PSOE durante toda la actual legislatura. Su constante apuesta por una alianza con el PSOE. Una estrategia con la que Feijóo está cuando menos blanqueando a un PSOE que no lo merece. Sugiriendo la existencia de un PSOE bueno que es mejor que Vox.

El mensaje que transmite Feijóo constantemente, intencionadamente, es: Sánchez será malo, pero el PSOE, y con él el bipartidismo PP-PSOE, sigue siendo la única opción buena.

Es decir, Feijóo está intentando mantener a la sociedad encadenada a un bipartidismo globalista que se alterna en el poder.

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Sánchez no es el último, es sólo el actual

Para finalizar, hay algo que creo que debemos tener claro frente al mensaje de que lo prioritario es echar a Sánchez. Hay que tener cuidado de que lo urgente no se utilice para engañarnos (nada ciega más que una emoción fuerte) y ocultar lo importante.

Si Feijóo triunfa en su objetivo de mantener marginal a Vox y vivo al bipartidismo PP-PSOE, el PP gobernará durante unos años. Pero no serán muchos, como ocurrió con Rajoy. Y cuando el rechazo actual al PSOE haya remitido, la gente olvida, volverán con un nuevo líder socialista. También en su día parecía difícil que pudiese venir alguien peor que Zapatero… y aquí tenemos a Sánchez. Los globalistas saben que el mejor mercenario es alguien sin escrúpulos, dispuesto a hacer cualquier cosa.

O nos quitamos de encima el bipartidismo globalista o nuestro futuro será distópico. Ya avisó Orwell cuando escribió 1884 tras sus contactos con la Sociedad Fabiana, cuna de los actuales Globalistas. Esta es la elección importante.

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