Cómo acabar con el control globalista

En EEUU, Trump primero derrotó a los RINOs (Republican In Name Only) de su propio partido. Después venció al Partido Demócrata. Y ahora debilitará las raíces del poder globalista en el Estado Profundo (Deep State) y sus quasi monopolios mediático, financiero y académico.

En Argentina hemos visto algo similar. La victoria de la derecha moderada de Macri en 2015 no supuso apenas ningún cambio en la trayectoria del país. Ha tenido que llegar Milei, sustituyendo a la derecha asimilada por los globalistas, para que veamos cambios reales. Ahora sí hay una verdadera batalla cultural e institucional frente al cáncer globalista-kirchnerista y sus mantras izquierdistas.

Lo mismo en Italia con Meloni, una nueva derecha abiertamente enfrentada a las agendas globalistas, como la de inmigración.

También lo vemos arrancando en Francia con Le Pen, en Alemania con AfD, Polonia con Ley y Justicia… o, algo más incipiente aún pero también en la misma línea, en Reino Unido con Reform UK de Farage o en España con Vox.

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Estos ejemplos nos sirven para entender qué pasos necesitan seguir los países para conseguir reaccionar efectivamente frente al control globalista y sus auto destructivas agendas: inmigración descontrolada, alarmismo climático, ideologías identitarias woke, nacionalismos disgregadores y demás perversiones manipuladoras.

Como vimos con el PP de Rajoy en España, vencer a los partidos de izquierda y rechazar puntualmente elementos de las agendas globalistas no sirve de nada. Vuelven a brotar casi inmediatamente.

Los pasos necesarios son claros. Primero hay que vencer a la derecha supeditada a los Globalistas. Para conseguir que haya una oposición real a la raíz del control globalista, no una oposición puntual a los elementos más escandalosos. Para que haya un tronco sólido, con un mensaje de batalla cultural y un claro rechazo a las agendas, un tronco que no facilite que broten de nuevo las ramas de la izquierda globalista.

Sólo cuando ese tronco de la derecha esté limpio será eficaz la lucha contra la izquierda. Y se podrá empezar a extirpar el cáncer globalista que ha anidado en las raíces de nuestro sistema desde la Transición.

Necesitamos que lo urgente no impida que se haga lo importante. Aunque sea urgente sacar del poder a alguien tan destructivo y perverso como Sánchez, lo realmente importante es que Vox consiga sustituir al PP. Porque sólo entonces vencer al PSOE servirá para algo.

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Hay quienes se preguntan: Y después de vencer a la derecha sometida y a la izquierda ¿Qué?

Esa página aún se está escribiendo. Pero confiemos en que los partidos y la sociedad hayamos aprendido después de estas décadas de dominio Globalista.

Debemos establecer mecanismos para que grupos como la Sociedad Fabiana no controlen las instituciones, los medios, el poder financiero, las universidades, los partidos políticos…

Para que la democracia funcione es necesario defenderla constantemente. Garantizando que ningún grupo se haga con el control monopolístico de los resortes del sistema, ni con la educación, ni con los medios, el poder financiero, la Justicia… Garantizando un verdadero equilibrio dentro de cada poder, no sólo los checks and balances entre poderes.

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P.S.1 (8 dic 2024) Creo que la imagen del árbol tiene más desarrollo del que vi inicialmente. Los Globalistas fabianos se definieron desde sus orígenes como partidarios del árbol del conocimiento del bien y el mal frente a la superstición de la religión. La fabiana Besant incluso publicó una revista llamada Lucifer.

La imagen podemos entenderla como el árbol globalista que ha vuelto a brotar. El tronco es la derecha asimilada, las ramas la izquierda woke y sus frutos tienes la forma de Agendas.

No es extraño que globalistas como los de nuestro gobierno ¡O el propio Papa! No participasen en la ceremonia de la reconstrucción de Notre Dame.

¡Con razón hablaba Hayek de La fatal arrogancia del socialismo! Que piensan que pueden planificar el bien y el mal desde su supuesta superioridad moral e intelectual.

P.S.2 (8 dic 2024) El llamado PSOE bueno son las ramas azules. En realidad tan letales como las rojas pero con un veneno de acción algo más lenta.

Es fácil entender que el PP, el tronco azul, esté siempre anhelando su vuelta. Son casi lo mismo.

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