Las puertas de España y América

Puerta de Alcalá, Madrid, España, 2017-05-18, DD 14.jpg

PSC y PSE son las puertas por las que ha entrado en el Gobierno de España la fragmentación que promueve el nacionalismo. La nación de naciones que anticipa una nación disgregada en naciones… ¿más pequeñas y manejables?

Quizá no sea tan casual que Cataluña y País Vasco sean nuestra frontera con Francia. Las puertas de entrada en España.

Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/

Esto explica las similitudes entre la derrota de la poderosa Susana Díez por un novato Sánchez, y la derrota de Bono por el entonces desconocido Zapatero. Ambos con la imprescindible ayuda del PSC (Iceta o Maragall, tanto monta…). Parece que en ambos casos lo que se estaba haciendo en realidad era construir el caballo de Troya con el que acceder al Gobierno de España.

El PSOE, caballo de Troya del nacionalismo
https://politicadegaraje.blog/2019/04/09/el-psoe-caballo-de-troya-del-nacionalismo/

Visto desde esa perspectiva, la manifestación de Colón contra las negociaciones ocultas de Sánchez también se podría haber convocado junto a la Puerta de Alcalá, en la plaza de la Independencia.

Una manifestación con sentido, no color
https://politicadegaraje.blog/2019/02/09/una-manifestacion-con-sentido-no-color

Pero Colón proporciona un sentido más profundo. Permite sugerir que esto no va solo del futuro de España. Que hay más en juego en estos días. Otras cuestiones de actualidad que probablemente también estén relacionadas, como sugiere la confusa posición de España y Europa respecto de Venezuela. Los actores afines siguen estrategias afines también en otros escenarios. Ocurrió con Zapatero-Chirac y parece ocurrir con Sánchez-Macron.

Elecciones europeas ¿se podrá votar por Venezuela y España?
https://politicadegaraje.blog/2019/04/17/elecciones-europeas-se-podra-votar-por-venezuela-y-espana/

Así que podemos verlo como el reto de nuestro tiempo. Que nuestras dos puertas son también las de la actual encrucijada del mundo. La puerta que abren el PSC y PSE para que entren los nacionalismos manipuladores. O la puerta de Colón, como opción liberal en España pero también en Venezuela, en el mundo occidental.

Anticipando de nuevo un conflicto entre las dos tendencias de Occidente. La liberal frente al nuevo camino de servidumbre.

El nuevo camino de servidumbre
https://politicadegaraje.blog/2019/04/18/el-nuevo-camino-de-servidumbre/
El reto de nuestros tiempos
https://politicadegaraje.blog/2019/04/25/el-reto-de-nuestros-tiempos/

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P.S.1: (27 abril 2019) Sólo podíamos poner un título, pero teníamos más (gracias a la genial sugerencia de @pacotraver )

Jano bifronte

Jano, en la mitología romana, es el dios de las puertas, los comienzos, los portales, las transiciones y los finales”

P.S.2: (27 abril 2019) Una de monstruos electorales.

Veo a Roto, en El País, avisando frente a los malos amores a la patria.

Y no puedo menos que verlo como un Trifacha trifálicus, monstruso animal imaginario inventado por el doctor Sánchezstein para compensar el haber dado vida de nuevo a la tradicional criatura del PSC.


El reto de nuestros tiempos

Las elecciones del 28-A no van de izquierda o derecha. Van de “nación de naciones”, el paso previo obvio en el camino hacia la “partición de la nación en naciones”.

Quienes defienden España, de izquierda o derecha, podrán ganar o no este domingo. Ojalá sea que sí, pero en todo caso no será más que una batalla. La guerra seguirá sin decidirse. Una guerra que se desarrolla en el entorno de la política, entre la división y la cooperación territorial, sí. Pero también en la defensa de la independencia de los medios, de las grandes empresas españolas, o el apoyo real y práctico a nuestros aliados naturales en Latinoamérica… Gane quien gane, seguiremos con el España sí o no. Esto viene de lejos y parece que irá para largo.

Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/

Y, aunque hoy día parezca que toda la izquierda está alineada con la nación de naciones, no creo que represente la realidad social. En absoluto. Tan solo se han hecho con la cabeza del PSOE (que no con todo su partido y votantes), en una toma del control liderada por el PSC.

El PSOE, caballo de Troya del nacionalismo
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En Podemos el contagio nacionalista es mayor. Solo hay que recordar el mensaje de Iglesias en el debate a cuatro, defendiendo abiertamente el alineamiento con la imposición nacionalista e ignorando a quienes lo sufren. Trastocando la realidad con una especie de España será diversa sí o sí, que significa o más nacionalismo o más nacionalismo. Porque para él diversidad no es que en Cataluña se pueda o no ser nacionalista, sino que en España se identifique Cataluña (y Valencia o Baleares) con nacionalismo, con nación. Uniformizados, colectivizados, sin proteger la diversidad interna.

Qué mostró el segundo debate a cuatro
https://politicadegaraje.blog/2019/04/24/que-mostro-el-segundo-debate-a-cuatro/

Pero hay otra izquierda. Como se ve con Savater, con Llamazares, Maneiro, Ovejero, Nicolás Redondo… Una izquierda que hoy está huérfana de representación política pero que acabará teniéndola.

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Esta es nuestra pequeña batalla local, la del futuro de España, pero el gran tema de estos años probablemente sea Europa. Con dos opciones. Entre una Europa de sueño imperial franco-alemán que trocea a los países cercanos y erosiona a EEUU de la mano de las dictaduras, en un afán enfermizo por predominar. O una Europa sana que acepta los equilibrios de fuerzas y que podría liderar la democracia en un mundo que, como afirma Pinker, seguirá mejorando con solo que lo dejemos.

Elecciones europeas ¿se podrá votar por Venezuela y España?
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Los años que vienen no irán de izquierda o derecha. aunque eso siga ahí. Ya no son las grandes ideologías que mueven a las masas. Nadie se las cree de verdad como radicales opciones opuestas. La derecha ya es social y la izquierda liberal, socialdemócrata. Sus versiones extremas se manejan de forma utilitaria, como etiquetas para separar grupos, no de forma realmente ideológica. Solo hay que fijarse en la China comunista… líder del capitalismo mundial. No, China no es de izquierdas, es sólo autoritaria, una dictadura.

Y este sí es un reto actual, entre libertad o dominio. Un reto de siempre. Afortunadamente limitado hoy día, en el primer mundo, una vez erradicada la coacción física, a la elección entre el sometimiento o no a una manipulación emocional practicada por políticos y medios. Entre dejarnos colectivizar y enfrentar o defendernos de las manipulaciones y poner por delante los derechos de todos, también de los distintos. Va de evitar algo que podríamos denominar: dominio mediante una manipulación emocional que colectiviza en grupos enfrentados.

Y ganará la libertad, como seguramente diría Pinker. La cosa es si tarde o temprano. Si para nosotros o no.



Qué mostró el segundo debate a cuatro

A los medios les gusta mucho hablar de los debates como si fuesen competiciones deportivas. Buscando un vencedor. Un MVP (Most Valuable Player), quién estuvo más brillante, quién convenció más…

A mí eso me parece interesante, claro. Pero no lo más importante. Creo que lo fundamental de un debate es lo que permite descubrir de los participantes. Entender qué se puede esperar de ellos en el ejercicio del poder.

En este sentido, el segundo debate, el del martes 23 de abril, me ha parecido un debate de lo más confuso. Feo y de mucho barro. No me ha gustado el estilo, no es el mío. Ni creo que cambie mucho el voto de nadie, ya que en medio del barro es difícil ver nada.

Pero eso no quiere decir que no se pueda sacar mucha información importante si se le da una vuelta. Lo intentaré.

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Iglesias habló bien. Supo hacer que sus palabras apareciesen como un oasis de paz en medio del griterío. Sabe manejarse en el tumulto. Pero lo que mostró es terrible: filonacionalismo, prejuicios contra grandes empresas, confusión entre democracia y control estatal…

Es el buen rollito destructivo. Una pena que nadie aprovechase para resaltarlo y dejarlo al descubierto.

Porque en realidad no falta afinidad y empatía hacia los nacionalistas, sino respeto de los nacionalistas hacia el resto. Se están saltando los derechos de media ciudadanía catalana e Iglesias pide ¡empatía hacia los agresores! ¡No denuncia de las agresiones y defensa de las libertades!. ¿Se entiende cómo trastoca la realidad? Iglesias pide reconocimiento de la diversidad a los constitucionalistas, cuando quienes no la reconocen son los nacionalistas.

No hace falta meter en vereda a las empresas, sino apoyarlas para crecer y tener más empleo. Habrá que controlar la corrupción, por supuesto. Pero no controlar las empresas ni demonizar a banca, eléctricas y demás grandes compañías.

Y así todo. Una ideología realmente peligrosa y destructiva. Que antepone la injerencia y el control estatal sobre la defensa de la libertad y el crecimiento económico.

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Sánchez se mostró trilero, como bien dijo alguno de los participantes. Enfangando un debate en el que corría el peligro de aparecer desnudo ante el electorado, por su colaboración con el secesionismo y la constatación de que el empleo empieza a verse afectado, algo que ya muestran los datos.

Y le salió bien. El conjunto quedó confuso. Mezcló colaborar con el secesionismo (lo que hace él) con coincidir en votaciones. Mezcló los resultados de Rajoy con los propios. Quedándose él con lo grato (subida pensiones…) y achacando al PP lo desagradable (subida de impuestos y recortes consecuencia de la herencia de Zapatero…)

Pero no pudo impedir que se viesen cosas. Como que se alineaba con el destructivo filonacionalismo de Iglesias. O que no proponía nada para crecimiento de economía salvo fantasías de que seremos punteros tecnológicamente y así tendremos sueldos como los países más ricos. O que usaba sectariamente el feminismo, llegando al absurdo de acusar gratuitamente a Casado de complacencia con las violaciones, a la vez que se ni a valorar la posibilidad de la prisión permanente revisable para los casos de reincidentes patológicos.

Quién quiera mirarlo, habrá podido ver que economía y nacionalismo empeorarán si él sale elegido presidente. Lo intenta ocultar, pero juega en el equipo contrario en ambos temas. No se puede a la vez sorber populismo y soplar crecimiento. Sorber filonacionalismo y soplar defensa de la igualdad y unidad de los españoles.

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Rivera demostró que era quien más claro tenía el argumentario liberal (feminismo…) pero jugó demasiado al efectismo. Sus constantes interrupciones, juegos de fotos y demás, aceleraron el debate hasta volverlo alocado.

Ya revolvió el río en el primer debate y en este segundo se desmadró. Por eso tuvieron cabida el trilerismo de Sánchez y el oasis buenista de Iglesias. Arrastró el debate de lo racional a lo emocional. Y en río revuelto, ganan los pescadores. Así, un debate que hubiese podido servir para desnudar el peligro de lo que hace Sánchez, se convirtió en un despelleje personalista. En una competición a ver quién es más brillante y agresivo.

Mostró ser alguien con buenos planteamientos pero en exceso ambicioso. Capaz de actuar con mucha imprudencia si es en la búsqueda de su beneficio partidista.

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Casado demostró saberse el guion, pero no parecía entenderlo del todo. Fue quien mantuvo las propuestas sensatas (crecimiento económico, freno al nacionalismo, defensa frente a violadores reincidentes…) pero no parecía entender siempre por qué las tenía.

No supo defender el feminismo liberal de Cayetana. Faltó que expresase algo tan simple como que el feminismo no debe caer en un colectivismo sectario que condene a Woody Allen sin pruebas, que insulte a las mujeres de derechas o que monte manifestaciones excluyentes en las que expulsan a las mujeres de Cs. Y que frente a los agresores reincidentes, que no son machistas sino enfermos, lo que conviene es proteger a la sociedad con la prisión permanente revisable. Parece sencillo si se entiende.

También faltó algo similar ante la arrancada filonacionalista de Iglesias, aceptada por Sánchez. Era el momento de explicar que justo eso es contra lo que se lucha. Que ese es el mal de la izquierda con el nacionalismo, que acaba apoyando a los agresores (los nacionalistas) y dándoles cancha, en vez de apoyar a los agredidos (los no nacionalistas que los sufren).

Mi conclusión es que no estuvo mal, Casado sabe qué temas defiende y es un temario bueno. Pero se le vio algo verde, le faltó saber explicarlo mejor.

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Abascal no estuvo. Y es una pena. Hubiese estado bien saber de qué va y entender qué influencia puede tener.

Una pena. Una ausencia incomprensible. ¿Por qué un segundo debate en una cadena privada no ha de incluir a alguien de quién todas las encuesta dicen que estará ahí? Yo no lo veo. Al final es probable que tenga una influencia importante durante cuatro años alguien a quien media España ¡no ha visto nunca!

Como no entendí muchas otras cosas relacionadas con el formato y desarrollo de los debates. Los tiempos limitados, el orden de temas, las facilidades para tapar a otros hablando a la vez sin permiso, la imposibilidad de responder por alusiones con permiso, la diferencia de trato por parte de los moderadores…

Pero eso de la deseable neutralidad e imparcialidad mediática… es otra historia. 😉

La cizaña – O cómo manejar la crispación y el deseo de tranquilidad

Vox ha crecido como consecuencia del acercamiento de Sánchez a los secesionistas. El partido existía de antes, pero apenas tenía apoyo mientras gobernó el PP. Vox es un partido pasional, que se nutre de una mezcla de ilusión y crispación. Como Podemos en su día. Como todos los partidos populistas. Y el miedo a la posibilidad de estar siendo traicionados es un motivador fuerte.

Sánchez se defiende alegando que él no está colaborando con los objetivos últimos del secesionismo. Qué el PSOE tan solo quiere calmar al nacionalismo, favorecer la convivencia. Algo que su electorado se cree más o menos y que, en todo caso, no se podría dilucidar antes de las elecciones. Con lo que no tiene demasiado coste electoral para él.

Pero esta respuesta no es en realidad una respuesta al problema de la crispación. Sería una respuesta al problema del riesgo de fractura de España.

La crispación no depende de que sea cierto o no el que Sánchez colabore con la estrategia secesionista. La crispación se produce porque Sánchez desprecia en la práctica los sentimientos de quienes temen ese riesgo.

¿Por qué insiste el PSOE en traspasar competencias, hablar de la nación de naciones, sugerir indultos y consultas, llevar a cabo negociaciones ocultas… cuando media España teme lo peor? ¿Es esto apostar por la convivencia? No lo parece. La realidad es que hay tensión y bloques enfrentados porque el PSOE no atiende a la preocupación de casi la mitad de los españoles.

Un temor con el que se puede o no estar de acuerdo, pero al que no se le puede negar que tiene algún fundamento después de lo ocurrido con el Procés.

Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/

Podríamos pensar que Sánchez actúa de buena fe. Que en su intento de rebajar la tensión con los nacionalistas ha provocado sin querer esta otra tensión con la mitad de los españoles. Pero no parece verosímil. El hecho de de que Sánchez se ofrezca luego como defensor de la convivencia frente a la crispación, hace que parezca que es algo buscado. La base de su campaña es ofrecerse como opción conciliadora frente a Vox y una supuesta derecha radicalizada. Y para ello acompaña su acercamiento al nacionalismo de una constante provocación a la derecha (Franco, extrema derecha, fachas, derecha trifálica machista, racista…) para obligar a responder con dureza. Ya que los partidos no se pueden desentender del estado emocional de sus electores: quien no responda con una cierta vehemencia quedará fuera de juego.

Además, no es nada nuevo. Esta es la estrategia tradicional del PSC, el principal apoyo de Sánchez para hacerse con el liderazgo del PSOE. Como lo fue de Zapatero, también aupado por el PSC de Maragall. Alimentar la tensión elevando las expectativas nacionalistas hablando de naciones y a la vez provocar a la derecha resucitando a Franco. Para luego ofrecerse como opción conciliadora entre esos nacionalistas de pretensiones extremas y una derecha crispada a la que se descalifica como extrema (aunque luego, cuando gobiernan, siempre se comprueba que la derecha no es tal y el nacionalismo, sí).

Algo que a día de hoy, como con Zapatero, se apoya en una abultada mayoría mediática (de La Uno a La Sexta, se repite este mismo mensaje)

Una estrategia de marketing que convendría dejar en evidencia si se quiere ganar el centro. La idea básica: la crispación viene de la manera en que el PSOE trata los temas del nacionalismo y de la derecha, e irá a más si Sánchez sigue en el gobierno. Como se pudo comprobar con Zapatero o en la Cataluña del tripartito de PSC-ERC-IU.

Un presidente marchoso
https://politicadegaraje.blog/2019/03/26/un-presidente-marchoso/

Y esto, tiene consecuencias. Siempre las ha tenido, son inevitables cuando se siembra cizaña en vez de buscar la colaboración. La economía se resentirá, y la tensión entre españoles irá a más. Se ha visto en Cataluña con el Procés y se vio en la etapa de Zapatero. Que acabó con un paro desbocado y un 15-M que mostraba una sociedad desengañada de tanta manipulación, de tanto teatro y falsedad.

15-M: Al juego se le ven las costuras”
http://pajobvios.blogspot.fr/2014/02/15-m-al-juego-se-le-ven-las-costuras.html

El nuevo camino de servidumbre


Dedicado a Fernando Savater,
pensador clarividente, valiente y entrañable,
que despertó en mí esta afición.

Comencé a interesarme por la política allá por la época de ¡Basta Ya!.

Soy vasco, pero poco. 😉 De Bilbao. Lo que en su día implicaba un cierto liberalismo en medio de tierras carlistas. O, visto a la inversa, también algún nacionalismo en medio de una clara apuesta democrática. El Bilbao de finales de Franco no tenía ningún apego a la dictadura, pero sí germinaba la semilla del nacionalismo.

Siendo apenas un crío, a los catorce, nos trasladamos a Madrid. ¿Para qué vivir en una olla de perversión nacionalista si podíamos evitarlo, debió pensar mi familia? Así que pasé a ser el Vasco entre mis nuevos amigos. Uno suele caracterizarse por lo que le diferencia. Y, por un rato, por primera vez en mi vida, me encontré pintando ikurriñas y repitiendo con orgullo el poco euskera que había aprendido en el colegio. Un orgullo absurdo, pronto fui comprendiendo. Ahí percibí por primera vez el olor del supremacismo vacuo y enfermizo. En mí mismo. Un olor dulce y a la vez podrido, a veneno.

Así que el tiempo pasó, hice por olvidar esa matraca que dice a tu amígdala cerebral que lo vasco es mejor, y lo conseguí. Pero aún no lo había metabolizado. Me quedó pendiente analizarlo.

Por eso comencé a interesarme por la política allá por la época de ¡Basta Ya!. Tocaba entenderlo.

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Mi primer descubrimiento, quizá ayudado por El bucle melancólico de Juaristi, fue que el nacionalismo no era ideológicamente nada. Que no tenía ninguna base material real, ni ningún objetivo práctico. Que no era la respuesta a algo, una injusticia o una necesidad práctica, sino mera y adictiva propaganda emocional. Una revelación que además quita mucho trabajo, ya que evita la tentación de seguir el señuelo de las justificaciones argumentales nacionalistas de cada momento.

“Nuestros nacionalismos ¿algo más que publicidad?”
http://pajobvios.blogspot.fr/2014/02/nuestros-nacionalimos-algo-mas-que.html

Esta capacidad de cautivar y movilizar a la sociedad tan solo a partir de sus emociones, me pareció digna de atención. Y con el tiempo entendí que había algo grande ahí. Había descubierto el Mulo de La Fundación de Asimov. Un mecanismo para controlar y fijar las emociones ajenas. Para poner a la sociedad a tu servicio. Era el nuevo camino de servidumbre. Lo que antes habían sido las ideologías totalitarias racionalistas. Solo que ahora basado en la moderna teoría de la inteligencia emocional. Y le puse un nombre: Emociologías.

Emociologías, un enfoque cognitivo de la vida política en democracia
http://pajobvios.blogspot.fr/2016/12/emociologias-el-libro.html

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Y sí, pronto me reafirmé en que había descubierto algo grande. Tenía una herramienta y sólo quedaba probarla, trabajar con ella.

Primero analicé y estructuré el problema nacionalista según las emociologías (emos) en juego, según los prejuicios manipuladores que despliega cada grupo. Una deconstrucción que permite entender lo que hace cada partido. Algo que, de nuevo, quita mucho trabajo. Cuando sabes qué tipo de manipulación está realizando alguien, ya no sientes la necesidad de seguir sus señuelos argumentales. Sabes de qué va. Recuerdo que esa fue la misma conclusión que saqué al leer cómo Popper desmontaba a Hegel, no hay que dejarse liar por quienes buscan cegar generando confusión.

Deconstruyendo el nacionalismo
http://pajobvios.blogspot.com.es/2017/05/deconstruyendo-el-nacionalismo.html

Y lo apliqué al Procés catalán, el problema de actualidad.

Resumen #EmoFree de la cuestión catalana
http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/resumen-emofree-de-la-cuestion-catalana.html

Luego vi que el mundo estaba lleno de otras muchas emos que se podían analizar con el mismo criterio. Multiculturalismo, corrección política, multilateralismo, feminismo frentista, populismo de dominio, populismo de discurso, supremacismos, el uso de las lenguas como doctrina y de los medios de comunicación como propagadores de las emociologías… No pondré los enlaces a todos ellos. Andan por mis dos blogs. Y en algún momento espero recopilarlos para hacer una segunda versión de mi libro Emociologías.

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Pero, entremedias, la actualidad me puede. Y las emociologías vuelven a poner el mundo en riesgo. Como antes con los totalitarismos. Las dictaduras crecen y se expanden ante la indiferencia absorta de las democracias: China, Rusia, Cuba, Irán, Turquía…

Yo he seguido la pista poco a poco. Tirando del hilo del nacionalismo, una vez entendí que detrás de su éxito estaba el apoyo del PSOE. Examinando al PSOE vi que seguía el camino marcado por el PSC. Y que este despliega una estrategia calcada a la que utiliza la UE para desgastar a EEUU.

El PSC y la cizaña nacionalista
https://politicadegaraje.blog/2019/01/10/el-psc-y-la-cizana-nacionalista
La necesidad de regeneración del PSOE… y de Europa
https://politicadegaraje.blog/2019/03/01/la-necesidad-de-regeneracion-del-psoe-y-de-europa/
Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/
Un mundo peligroso
https://politicadegaraje.blog/2019/04/02/un-mundo-peligroso/

Así que, tirando del hilo de las emos, voy por la denuncia de algo que he dado en llamar el eje franco-alemán. Una denominación con la que, más que un actor, algo difícil de descubrir, me refiero a una estrategia. Algo más fácil de ver, ya que tan solo hay que unir los puntos, intentar entender los actos.

No es un conspirativo quid prodest, a quién le beneficia, sino algo más obvio. Es considerar que si lo que se ve coincide con una estrategia, probablemente es que alguien está queriendo seguir esa estrategia. Si parece un pato…

El eje franco-alemán, por sus frutos los conoceréis
https://politicadegaraje.blog/2019/04/13/el-eje-franco-aleman-por-sus-frutos-los-conocereis/


Elecciones europeas ¿se podrá votar por Venezuela y España?

En Venezuela hay una dictadura apoyada por al menos otras dos, Rusia y China. Y sostenida por una cuarta dictadura, Cuba, que ha enviado militares para controlar las calles e impedir que el ejercito venezolano se alinee con el presidente legítimo.

Frente a esto ¿qué hace la UE y muchos medios europeos?

Piden elecciones democráticas en Venezuela y reconocen como presidente a Guaidó. Es decir, oficialmente se despliega un discurso correcto.

Pero a la vez se bloquean las posibles medidas prácticas y se aprovecha para descalificar a EEUU. Sugiriendo una peligrosa y perversa equiparación entre el agresor (las dictaduras) y el defensor (EEUU).

Un ejemplo, con dos noticias de El País. En ellas yo veo los siguientes apoyos prácticos a la dictadura:

  • Apoyo mediático, maquillando la realidad. Ofreciendo su altavoz a la dictadura cubana y transformando la agresión e invasión real en una supuesta agresión y cerco de EEUU a Venezuela. Dice El País: A la siempre delicada situación económica de la isla, se suma ahora el cerco de EE UU a Venezuela, su principal aliado, y el recrudecimiento del embargo contra Cuba, un “turbulento escenario” que, en palabras de Raúl Castro, hace que el país deba prepararse “para la peor variante”.
  • Apoyo económico a Maduro. La UE, al mantener las inversiones en Cuba, desbarata el intento de EEUU de resolver el problema mediante la presión económica. Única presión posible aparte de la militar.

https://elpais.com/internacional/2019/04/14/actualidad/1555261994_814862.html

  • Apoyo militar. La UE da una cierta cobertura a las dictaduras al rechazar cualquier injerencia militar… ¡mientras ya hay una injerencia militar por parte de Cuba! La UE pide a Washington que descarte la intervención militar en Venezuela. Borrell advierte de que España condenaría una intervención militar en Venezuela.

https://elpais.com/internacional/2019/02/25/actualidad/1551107113_162396.html

Es decir, la UE estaría realizando un perverso e hipócrita doble juego. Aprovechando la crisis de Venezuela para erosionar a EEUU. Unas malas prácticas que he intentado analizar en:

El eje franco-alemán, por sus frutos los conoceréis
https://politicadegaraje.blog/2019/04/13/el-eje-franco-aleman-por-sus-frutos-los-conocereis/

Respecto de España, podríamos pensar en algo similar.

La UE se ha manifestado claramente en contra de las ilegalidades realizadas por los partidos nacionalistas en Cataluña. Lo que es un mensaje correcto. En una democracia no es aceptable saltarse la ley para imponer objetivos partidistas como el referéndum o la DUI.

Pero en la práctica también apoya al nacionalismo. Un apoyo mediático, por ejemplo al denunciar exageradamente las cargas policiales el 1-O (un tipo de acción policial similar a las de cualquier otro país europeo). Apoyo judicial, solo hay que fijarse en la facilidad con la que los acusados, buscados por la justicia española, se mueven por Europa. O apoyo político, recordemos por ejemplo a Macron acercándose a Sánchez, aliado con los partidos que se saltan la ley, y a la vez amenazando con rechazar a Cs si se alía con Vox.

Algo absolutamente sin sentido. O con un sentido que implicaría algo inaceptable, una posibilidad que analizo en:

Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/
El PSOE, caballo de Troya del nacionalismo
https://politicadegaraje.blog/2019/04/09/el-psoe-caballo-de-troya-del-nacionalismo/

¿Conclusión?

El 29 de mayo, votaremos en las elecciones europeas. Y yo agradecería que hubiese partidos que intenten arreglar esto. Que apuesten por que la UE se alineé de verdad con EEUU para liberar a los venezolanos de una dictadura impuesta. Y que denuncien cualquier cobertura a quienes no respetan los derechos democráticos de quien no es de los suyos, que denuncien cualquier cobertura a quienes han intentado y siguen intentando dar un golpe de estado que fraccione España.

Sé que es mucho pedir de esta Europa. Pero, al menos,… habrá que intentar que no juegue en contra.

El eje franco-alemán, por sus frutos los conoceréis

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
Mateo 7:15-18

Vaya por delante una confesión: no sé qué es exactamente el Eje franco-alemán.

No sé quienes lo componen, desde cuando actúa, ni siquiera me resulta claro cuándo actúa y cuándo no, a medida que cambian los presidentes. Tampoco sé siempre en qué asuntos está metido y en cuales no… pero, como dicen a veces los físicos: es necesario que exista para que la realidad tenga sentido.

El eje franco-alemán sería un poder que busca el control de los gobiernos de Francia y Alemania sobre Europa. Y, a través de Europa, la primacía en el mundo. Es decir, un poder que tendría como enemigo a cualquiera que se enfrentase a Francia y Alemania en Europa. O que haga sombra a la UE en el mundo.

En Europa sería partidario de una Italia políticamente disfuncional que justifique que las decisiones se tomen desde la UE. De una Grecia caótica en la que gobierne Syriza, para que todos estemos de acuerdo en que Alemania le debe ajustar las tuercas y marcar el camino. Partidaria de una España dividida en partes como Checoslovaquia o Yugoslavia, una España que derive en nación de naciones para acabar convirtiéndose en un conjunto de pequeñas naciones (no en vano el nacionalismo nace y se hace fuerte… en las regiones fronterizas con Francia). De un Reino Unido que, o se fraccione empezando por Escocia, o se vaya de la UE…

Sería un poder que, dada su pequeñez, Alemania y Francia apenas suman unos 150 de los 500 millones de europeos (un 30%), ha optado por estrategias anti. No se centran tanto en su propio crecimiento como en la capacidad de desbaratar los planes ajenos. Y, como tal, vivirían en una eterna hipocresía disfuncional: no tomaré ninguna medida práctica, demonizaré a quienes las intenten tomar, y no dudaré en utilizar todo mi poder para boicotear las medidas ajenas.

Estrategias anti
http://pajobvios.blogspot.com.es/2016/03/estrategias-anti.html

Esta sería la posición de Europa respecto de la Guerra de Iraq, respecto de Palestina, respecto de Venezuela… Se apoya nominalmente la democracia y los derechos humanos. Pero se hace hipócritamente, ya que luego se tacha de belicista y criminal a todo aquel que pretenda hacer algo práctico para defender esos valores. Si Rusia, Cuba o China invaden y someten por la fuerza a los venezolanos, se pide democracia de forma abstracta. Si EEUU propone hacerles frente, se boicotean sus propuestas y se le acusa de no querer la paz.

VenezuelaLibre y Europa
https://politicadegaraje.blog/2019/01/24/venezuelalibre-y-europa/

En España, a esta posición hipócrita que valida en la práctica los logros de los agresores y erosiona la respuesta de quién intentan hacerles frente, se le denominó equidistancia: comparar dos acciones como si no existiesen implicaciones morales, equiparando en la práctica a agresores y víctimas. Y en el mundo ha venido a denominarse como multilateralismo: que valga lo mismo lo que diga una dictadura militarista que una democracia. O, en la práctica, que las dictaduras puedan hacer lo que quieran a partir de un criterio de hechos consumados pero las democracias no puedan actuar para ponerles freno.

Equidistancia y prejuicios
http://pajobvios.blogspot.fr/2017/12/equidistancia-y-prejuicios.html
Multipolaridad, multilateralismo, globalismo… ¿otro error de las democracias?
http://pajobvios.blogspot.com/2018/10/multipolaridad-multilateralismo.html

Los medios de comunicación serían uno de sus objetivos principales. Utilizándolos para sembrar desde ahí peligrosos prejuicios. Antiamericanismo, antiespañolismo, antiimperialismo, equidistancia entre agresores y víctimas, permisividad ante nacionalismos y totalitarismos de izquierda o islámicos, multilateralismo, multiculturalismo, corrección política bloqueante… una infinidad de prejuicios que, como aprendices de brujo, manejan de forma partidista aprovechando su influencia en los medios de comunicación.

Algo que en España conocemos bien, la utilización de los medios no para informar y controlar a los políticos sino para dirigir la política. Para alimentar el nacionalismo, el antifranquismo o cualquier otra opción partidista que dé luego la victoria a sus líderes políticos. Algo que entiendo que operará también en el resto de Europa y en América. No en vano Trump tomó como eje de su estrategia el no aceptar el corsé de los media. Tiene claras las armas del enemigo, sabe desde dónde ataca.

La fuerza del prejuicio
http://pajobvios.blogspot.fr/2017/10/emociologias-la-fuerza-del-prejuicio.html
La mediocracia
http://pajobvios.blogspot.fr/2015/10/la-mediocracia.html

Habrá quienes argumenten que esta idea es conspirativa. O, mejor aun, como dice el acertado invento actual: conspiranoica. Pero ¿acaso describo yo otra cosa que un tipo de estrategia? No adivino culpables, tan solo caracterizo un tipo de estrategia para desmontarla e impedir que nos siga haciendo daño. Y el daño es grande:

La lección de Ruanda, Iraq o País Vasco
https://politicadegaraje.blog/2019/04/07/la-leccion-de-ruanda-iraq-y-pais-vasco/

Otros objetarán que alimento opciones antieuropeas. Pero ¿acaso es anti-vasco o anti-catalán quién denuncia el nacionalismo? ¿es antiespañol quien no apoye hoy a Sánchez? Pues algo similar ocurre con el rechazo a las estrategias de tipo eje franco-alemán. Rechazarlas es la única manera de buscar una Europa más sólida y digna. No es en la práctica un rechazo, sino una apuesta por algo mejor. En favor de estrategias que se basen en la construcción de una Europa equilibrada y que empujen hacia un mundo más seguro y justo, no de mayor influencia europea. Es optar por crecer cooperando en vez de buscar predominar destruyendo.

Trocear España
https://politicadegaraje.blog/2019/03/27/troceando-espana/
Un mundo peligroso
https://politicadegaraje.blog/2019/04/02/un-mundo-peligroso/

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P.S.1 (15 abril 2019) Una noticia de hoy mismo. En ella se puede ver cómo la UE apoya en la práctica las dictaduras en Venezuela y Cuba. Y las utiliza contra EEUU.

El País: Cuba se prepara para afrontar un nuevo periodo de escasez
https://elpais.com/internacional/2019/04/14/actualidad/1555261994_814862.html

Apoyo mediático, maquillando la realidad. Transformando la intervención militar cubana en Venezuela que denuncia Guaidó, en un “cerco de EEUU a Venezuela“.

Y apoyo económico, manteniendo las inversiones en Cuba para desbaratar el intento de EEUU de presionar económicamente: ““El objetivo está claro: generar miedo y desincentivar la inversión extranjera cuando Cuba más lo necesita”, opina el embajador de la UE en Cuba, Alberto Navarro, que ya ha expresado que Bruselas posee leyes antídoto contra la Helms-Burton y que defenderá los intereses de las empresas europeas.

Luego, si EEUU acaba teniendo que utilizar la vía militar, respondiendo a una solicitud de ayuda del presidente legítimo, se acusará a Trump de belicista e imperialista. Lo de siempre.